Cómo elegir un interruptor magnetotérmico: calibre, curva B, C o D y cálculo por potencia
Probablemente, la lógica más extendida al elegir un interruptor automático (magnetotérmico) sea la siguiente: "la carga es de 10 amperios, así que ponemos uno de 16, para tener margen". Es un método comprensible, rápido y casi siempre incorrecto. Esto se debe a que el magnetotérmico no protege el aparato conectado, sino el cable, y no se dimensiona en función de la carga, sino de lo que está instalado dentro, sobre o a través de la pared.
Analicemos cómo elegir correctamente un interruptor automático: qué regla se usa para calcular la corriente nominal, en qué se diferencian las curvas B, C y D, por qué la longitud de la línea puede volver inútil a un magnetotérmico en perfecto estado y qué comprobaciones hacen los profesionales más allá de una simple comparación de amperios.
La regla principal: el magnetotérmico protege el cable
Este es el principio del que se deriva todo lo demás. El interruptor automático no protege su frigorífico ni salva la lámpara: evita que el cable se sobrecaliente y se incendie.
La lógica es la siguiente: cada cable tiene una corriente límite admisible en la que el aislamiento aún no se deteriora. Si la corriente supera este límite durante mucho tiempo, el aislamiento pierde elasticidad, se agrieta y, posteriormente, se produce un cortocircuito o rotura del cable en la pared; en el peor de los casos, un incendio.
La tarea del magnetotérmico es desconectar la línea antes de que el cable alcance este estado. Esto significa que el valor nominal del magnetotérmico debe ser tal que dispare antes de que el cable sufra daños. De ahí se deriva la condición básica de coordinación:
Itrabajo ≤ Inominal ≤ Iadmisible
La corriente de trabajo de la carga no debe superar el valor nominal del interruptor automático, o de lo contrario saltará por sí solo. Y el valor nominal no debe superar la corriente admisible del cable, o el magnetotérmico simplemente no "notará" que el cable se está quemando.
De esto se extrae una conclusión práctica que invierte el orden habitual de los pasos: primero se elige el cable en función de la carga, y luego el magnetotérmico en función del cable. No al revés.
Qué ocurre cuando se incumple la regla
Imaginemos un cable de 1,5 mm² con una corriente admisible de 19,5 amperios y un magnetotérmico de 25 A. Formalmente todo funciona: el enchufe da corriente, la luz se enciende. Pero si conectamos a la línea una carga de 22 amperios, el magnetotérmico no lo notará: para él, 22 es menor que 25, así que todo está en orden. Mientras tanto, el cable trabaja con una sobrecarga del 13% y se degrada lentamente. En uno o dos años, el aislamiento empezará a desmoronarse.
También se da la situación inversa: un cable de 4 mm² y un magnetotérmico de 10 amperios. Aquí no hay peligro, pero tampoco tiene mucho sentido: ha pagado de más por el cobre, mientras que la línea está limitada a diez amperios. Aunque, ciertamente, es la opción más segura.
Curvas B, C y D: en qué se diferencian
La letra que precede al valor nominal no es una marca del fabricante, sino el tipo de curva de disparo (curva tiempo-corriente). Describe el nivel de sobrecorriente necesario para que actúe el disparador electromagnético.
Según la norma IEC 60898-1 se definen tres tipos principales:
- Curva B — disparo instantáneo (magnético) de 3 a 5 veces la corriente nominal. Es la más sensible. Para un B16, el rango es de 48 a 80 amperios: por debajo de 48 A no disparará instantáneamente, por encima de 80 A disparará de forma garantizada.
- Curva C — disparo instantáneo de 5 a 10 veces la corriente nominal. Es la más universal y la que se instala con mayor frecuencia. En un C16 el rango va de 80 a 160 amperios.
- Curva D — disparo instantáneo de 10 a 20 veces la corriente nominal. Es la más "tolerante". En un D16, este rango va de 160 a 320 amperios.
Cómo elegir la curva
No lo determina la potencia de la carga, sino su corriente de arranque (inrush current). En receptores resistivos comunes (calefactores, lámparas incandescentes), la corriente de arranque es igual a la de trabajo, y para ellos es adecuada la curva B.
Sin embargo, los motores, transformadores y fuentes de alimentación conmutadas consumen en el primer instante de encendido varias veces su valor nominal. Un motor eléctrico al arrancar absorbe de 5 a 7 veces la corriente nominal; un driver LED (fuente conmutada), al cargar los condensadores de entrada, produce un pico corto aún mayor. Un magnetotérmico con curva B en esa línea saltará con cada encendido, aunque no haya ninguna avería.
Por lo tanto:
B — iluminación, enchufes generales, cargas puramente resistivas.
C — líneas domésticas mixtas, interruptores generales, la mayoría de los casos.
D — motores pesados, equipos de soldadura, transformadores, grandes grupos de drivers LED.
Un matiz importante: cuanto más "tolerante" es la curva, mayor corriente se necesita para el disparo instantáneo. En un D16 se necesitan 320 amperios con un calibre de solo 16 A, y no todas las líneas pueden alcanzar esa corriente en caso de cortocircuito. Volveremos a este punto más adelante, ya que es clave.
Dos disparadores dentro de una misma carcasa
El magnetotérmico actúa mediante dos mecanismos diferentes, que reaccionan a distintas condiciones.
- Disparador térmico: es una lámina bimetálica. La corriente pasa a través de ella; se calienta, se dobla y en cierto punto libera el pestillo. Cuanto mayor es el exceso, más rápido se calienta. Reacciona a sobrecargas prolongadas. Según la norma, el disparador térmico no debe saltar en una hora con una corriente de 1,13 veces la nominal, y debe saltar en menos de una hora con 1,45 veces la nominal (para valores de hasta 63 A, el tiempo de referencia es exactamente una hora). Es decir, con un ligero exceso, el dispositivo mantiene la carga durante mucho tiempo, lo cual es normal: el cable también soporta una sobrecarga breve con un ligero calentamiento.
- Disparador electromagnético: una bobina con un núcleo. Ante un pico brusco de corriente, el campo magnético acciona el pestillo mecánicamente, sin necesidad de calentamiento. Reacciona a los cortocircuitos.
Es precisamente el rango de actuación del electroimán lo que se define con las letras B, C o D.
La curva tiempo-corriente
Si dibujamos un gráfico donde el eje horizontal sea el múltiplo de la corriente nominal y el vertical el tiempo de disparo, no obtendremos una línea fina, sino una franja o corredor. La norma establece un pasillo dentro del cual el dispositivo debe actuar, ya que existe una dispersión física entre las distintas unidades.
La parte izquierda y descendente representa el trabajo del disparador térmico, y la relación es inversa: a mayor sobrecarga, más rápido es el corte. Para un magnetotérmico de 16 amperios, la norma admite los siguientes intervalos:
| Multiplicador | Corriente | Tiempo de disparo |
|---|---|---|
| 1,2 × In | 19 A | de media hora en adelante |
| 1,5 × In | 24 A | de 3,4 a 46 minutos |
| 2,0 × In | 32 A | de 12 segundos a 6 minutos |
| 2,5 × In | 40 A | de 1,2 segundos a 1 minuto |
| 4,0 × In | 64 A | de 0,1 a 2,3 segundos |
La parte derecha es la zona del electroimán, y es más compleja de lo que parece. Dentro del rango característico (para el C es de 5 a 10 veces la nominal), la norma permite tanto que dispare como que no lo haga: es la zona de incertidumbre. La garantía de disparo solo aparece en el límite superior, y establece que la desconexión se producirá en menos de 0,1 segundos. Los aparatos reales suelen ser más rápidos, pero en el cálculo de ingeniería solo podemos fiarnos del valor normativo.
Entre la zona térmica y la magnética existe un área de transición, y es ahí donde reside el principal problema que los aficionados no suelen comprobar.
Corriente de cortocircuito: la comprobación que se suele omitir
Aquí radica la diferencia entre el enfoque profesional y el de un aficionado: ¿tiene su línea suficiente corriente para que el disparador electromagnético llegue a actuar?
Hay un viejo acertijo: ¿cuánta corriente hay en un enchufe? Lógicamente, la corriente máxima es la corriente de cortocircuito. En caso de cortocircuito, la corriente no está limitada por la potencia del transformador de la compañía eléctrica, sino por la resistencia de todo el circuito: desde el transformador, pasando por la acometida, el cuadro general y su línea, hasta el punto de fallo. Esta resistencia combinada se denomina impedancia del bucle de defecto (fase-neutro).
Se calcula de forma sencilla:
Icc = U₀ / Zbucle
Donde Zbucle suma la resistencia de la red hasta su cuadro eléctrico más la resistencia de su línea de ida y vuelta, y U₀ es la tensión de fase, 230 voltios. Atención: 230V, no 400V, incluso si la línea es trifásica. El cortocircuito a tierra se produce entre una fase y el conductor de protección (o neutro), y en este bucle opera la tensión de fase. Usar la tensión de línea es un error común que sobrestima la corriente de cortocircuito a casi el doble.
Aquí es donde aparece la influencia de la longitud. Cuanto más larga es la línea y más fino el cable, mayor es la resistencia y menor la corriente de cortocircuito.
Un ejemplo donde todo falla
Tomemos un circuito de enchufes típico: cable de 1,5 mm² bajo yeso, magnetotérmico C16, corriente de diseño de 16 amperios, resistencia de la red hasta el cuadro de 0,35 ohmios. Para que un C16 dispare instantáneamente se necesitan 160 amperios.
| Longitud | Bucle fase-neutro | Corriente de CC (Ik) | Caída de tensión | ¿Qué falla? |
|---|---|---|---|---|
| 10 m | 0,640 Ω | 360 A | 1,96 % | Todo en orden |
| 15 m | 0,784 Ω | 293 A | 2,94 % | La caída roza el límite |
| 20 m | 0,929 Ω | 248 A | 3,92 % | La caída supera el 3% |
| 30 m | 1,219 Ω | 189 A | 5,88 % | La caída es el doble de la norma |
| 40 m | 1,508 Ω | 152 A | 7,84 % | Falta corriente de CC para disparo instantáneo |
| 50 m | 1,798 Ω | 128 A | 9,80 % | No pasa ninguna de las pruebas |
Fíjese bien: hay dos limitaciones, y se alcanzan en puntos diferentes. La caída de tensión supera el 3% ya a los quince metros. La corriente de cortocircuito cae por debajo del umbral del electroimán recién a los treinta y ocho metros. Es decir, la línea deja de ser apta (por caída de tensión) mucho antes de dejar de estar protegida.
A los 50 metros, en caso de cortocircuito, el magnetotérmico ya no saltará instantáneamente: entrará en la zona térmica y tardará segundos en desconectar. Durante ese tiempo, el cable, atravesado por 128 amperios en lugar de diecisiete y medio, tendrá tiempo de ponerse incandescente. Y el magnetotérmico está en perfecto estado; simplemente, en esta línea concreta, es físicamente incapaz de hacer su trabajo.
Y hay un tercer detalle evidente: 1,5 mm² bajo yeso permite una corriente de 17,5 amperios, por lo que a un C16 le queda un margen de apenas un 8,5%. La calculadora marca esta pareja en amarillo: formalmente es válida, pero para un circuito de enchufes se suele bajar un escalón. Este ejemplo es muy habitual en jardines, donde los propietarios instalan enchufes exteriores y conectan una podadora mediante un alargador de 50 metros.
Qué hacer si la corriente no es suficiente
Hay tres soluciones, y cada una tiene su precio.
- Cambiar la curva por una más sensible. Si teníamos un C16 con un umbral de 160 amperios, un B16 disparará a partir de 80. La impedancia de bucle permitida sube de 1,44 a 2,88 ohmios, y la longitud máxima salta de 38 a 87 metros. Es la solución más barata, y por eso se recomienda tanto el tipo B en viviendas. Pero no soluciona en absoluto la caída de tensión: a los 50 metros, el 9,8% seguirá estando ahí.
- Aumentar la sección del cable. Menos resistencia implica mayor corriente de cortocircuito y menor caída de tensión. Es la única forma de resolver ambos problemas a la vez. Con 2,5 mm², la corriente de cortocircuito sube a 186 amperios y la longitud límite de desconexión llega a 61 metros, pero sigue sin ser suficiente para la caída de tensión. Para cincuenta metros con 16 amperios, la calculadora exige una sección mínima de 6 mm².
- Reducir la longitud de la línea o acercar el cuadro eléctrico. No siempre es viable, pero a veces es la opción más razonable.
Existe una cuarta vía: confiar en el interruptor diferencial (RCD/FI) o en un magnetotérmico diferencial (RCBO). Estos dispositivos reaccionan a las fugas, no a las sobrecargas, y saltarán independientemente de la corriente en caso de cortocircuito a tierra. Sin embargo, si el cortocircuito es entre fase y neutro, el diferencial es inútil (no hay fuga a tierra), y es el magnetotérmico el que obligatoriamente debe proteger la línea.
Tabla: qué magnetotérmico usar para cada sección
Los valores se dan para un cable de cobre con aislamiento de PVC (70 °C), tendido en superficie sobre la pared (método C según IEC 60364-5-52), con dos conductores cargados y a 30 °C de temperatura ambiente. La columna "Al límite" muestra combinaciones que cumplen la norma formalmente pero dejan un margen inferior al 10%; en la práctica, se suele bajar un escalón.
| Sección | Corriente admisible | Magnetotérmico máximo | Recomendado | Potencia (230 V) | Uso típico |
|---|---|---|---|---|---|
| 1,5 mm² | 19,5 A | C16 | B16 | 3,7 kW | Iluminación, enchufes de poca potencia |
| 2,5 mm² | 27 A | C25 (al límite) | C20 | 4,6 kW | Circuitos generales de enchufes |
| 4,0 mm² | 36 A | C32 | C25 | 5,8 kW | Horno, calentador de agua |
| 6,0 mm² | 46 A | C40 | C40 | 9,2 kW | Acometida de un apartamento |
| 10,0 mm² | 63 A | C63 (al límite) | C50 | 11,5 kW | Acometida, cargas elevadas |
| 16,0 mm² | 85 A | C63 | C63 | 14,5 kW | Acometida de una casa unifamiliar |
Preste atención a las filas marcadas como "al límite". Combinar un C25 con un cable de 2,5 mm² deja un margen de tan solo dos amperios (un 7%). Formalmente cumple la norma, pero si la temperatura en el cuadro aumenta, o el cable comparte un tubo corrugado con otros circuitos, la corriente admisible real caerá por debajo del valor de la tabla, borrando el margen por completo. En el caso del C63 sobre 10 mm², el margen es directamente inexistente.
Aún más importante: estos valores son para instalación en superficie a 30 °C. El mismo cable de 1,5 mm² empotrado bajo yeso solo permite 16,5 amperios, y si va en una roza junto a otros dos circuitos, cae a 11,5 A. El magnetotérmico máximo en ese caso pasa inmediatamente de C16 a C10. Instalar un cable "como siempre" y asignarle ciegamente el valor nominal de una tabla de instalación en superficie es un error tan común como costoso.
La sección mínima para cableado fijo es siempre de 1,5 mm². Los cables de 1,0 mm² solo se permiten para conexiones móviles o en el interior de aparatos.
Cómo calcular el magnetotérmico por potencia
Si los datos de partida se expresan en vatios en lugar de amperios, la conversión es fácil.
Para una red monofásica: I = P / U. Un termo de 3,5 kW a 230 voltios equivale a 15,2 amperios (3500 W / 230 V = 15,2 A). Esto significa que se requiere un cable no menor a 2,5 mm² y un magnetotérmico C16 o C20.
Para una red trifásica: I = P / (√3 × U × cos φ), donde U es la tensión de línea, habitualmente 400 voltios. El factor de potencia (cos φ) para cargas resistivas es cercano a la unidad; para motores ronda entre 0,8 y 0,9.
Para líneas con drivers LED hay un matiz: hay que calcular según la potencia consumida de la red, no según la potencia luminosa. Un driver con un rendimiento del 90% que ofrece 200 W de salida consumirá unos 222 W de la red. Si conectamos diez lámparas de este tipo, la diferencia es muy notable.
Qué más influye en la elección
Capacidad de corte (Poder de corte)
Además del valor nominal y la curva, el magnetotérmico tiene un tercer parámetro en el que casi nadie piensa a nivel doméstico: el poder de corte. Es la corriente máxima de cortocircuito que el dispositivo puede interrumpir sin destruirse. Se indica mediante un número dentro de un rectángulo en la carcasa: 4500, 6000, 10000.
El concepto es sencillo. Durante un cortocircuito, al abrirse los contactos se genera un arco eléctrico que alcanza miles de grados. La cámara apagachispas debe extinguirlo. Si la corriente supera el valor calculado, la cámara no da abasto, los contactos pueden soldarse o la carcasa puede reventar, manteniendo el circuito cerrado.
Para un piso en un edificio residencial, suelen bastar 4500 o 6000 A (6 kA). Pero cuanto más cerca esté del transformador de la compañía eléctrica, mayor será la corriente de cortocircuito; en cuadros generales de viviendas unifamiliares o industrias cercanas al centro de transformación se usan de 10000 A (10 kA). A efectos prácticos: cuanto mayor sea, mejor. Tenga en cuenta que para un aparato tripolar, el cortocircuito determinante es el trifásico, que genera aproximadamente el doble de corriente que el monofásico.
Temperatura en el cuadro eléctrico
Los magnetotérmicos se calibran a una temperatura ambiente cercana a los 30 °C. En un cuadro eléctrico abarrotado, sobre todo si hay equipos de alta potencia contiguos, la temperatura puede subir a 45–50 °C, y el disparador térmico empezará a saltar antes de alcanzar su valor nominal (el bimetal ya está precalentado).
Consecuencia práctica: en un cuadro estrecho y denso, el magnetotérmico puede disparar con una corriente que formalmente es correcta. Los fabricantes proporcionan tablas con factores de corrección por temperatura (derating), pero normalmente basta con dejar espacio libre entre los aparatos o garantizar una buena ventilación.
Selectividad de la protección
Cuando hay magnetotérmicos en cascada —el general, el de grupo y, a veces, otro en la propia máquina— es vital que en caso de avería salte el más cercano al problema y no se apague todo el cuadro. A esto se le llama selectividad.
Lograr una selectividad total ante un cortocircuito franco es difícil: ambos magnetotérmicos "ven" la misma corriente enorme y disparan en milisegundos. Sin embargo, frente a sobrecargas sí funciona, siempre y cuando sus valores nominales estén distanciados por al menos dos escalones. Es decir, si los circuitos finales son de 16 A, el general no debería ser de 20 A, sino de 32 o 40 A.
Errores típicos
- Poner un magnetotérmico "de sobra". El error más común y peligroso. El margen de seguridad lo necesita el cable, no el magnetotérmico. Un interruptor sobredimensionado sencillamente dejará de proteger la línea.
- Dimensionar según el electrodoméstico, olvidando el cable. El electrodoméstico puede cambiarse mañana, pero el cable seguirá en la pared. Los cálculos siempre mandan sobre el cable.
- Poner una curva D en todas partes si algo salta. Si el magnetotérmico salta al arrancar un motor, cambiar a curva D tiene sentido. Pero si salta durante el funcionamiento normal, significa que hay sobrecarga, y cambiarlo por uno D equivale a desactivar la protección.
- No comprobar la corriente de cortocircuito. Como vimos, en líneas largas el magnetotérmico puede ser incapaz de realizar el disparo instantáneo (magnético).
- Ignorar la caída de tensión. En líneas largas, es la barrera que se alcanza antes que los límites térmicos o de cortocircuito, y es lo que más a menudo define la sección necesaria.
- Adoptar ciegamente valores de tabla para la corriente del cable. Al ir entubados, en rozas junto a otros circuitos o en paredes cálidas, la corriente admisible se reduce en un tercio o más.
- Creer que el diferencial (RCD) sustituye al magnetotérmico. Son dispositivos para fines distintos. El diferencial detecta fugas a tierra (protege a las personas); el magnetotérmico detecta sobrecargas y cortocircuitos (protege la línea). Un interruptor combinado (RCBO) unifica ambas funciones, pero no anula ninguna.
- Ignorar la selectividad. Si el interruptor general y los de circuito tienen valores parecidos, un cortocircuito en un enchufe dejará a oscuras toda la casa.
Cómo utilizar la calculadora
El widget anterior simula el comportamiento del dispositivo de protección en una línea concreta y lo somete a siete comprobaciones normativas, exactamente las mismas que realiza un proyectista.
Dos modos
El selector amarillo superior define el nivel de profundidad. En el modo Básico bastan diez parámetros (tipo de circuito, corriente nominal, curva, tensión, sección, longitud, instalación, red de tierra, RCD e impedancia de bucle) para obtener una respuesta. En el modo Experto se despliegan once variables más: método de instalación IEC, temperatura ambiente, número de circuitos en el haz, hilos con carga, aislamiento térmico, tipo de dispositivo (magnetotérmico o fusible gG), límite de caída de tensión, factor de potencia, poder de corte y más. Todo lo que el modo básico asume por usted, aquí puede sobrescribirlo manualmente.
Impedancia de bucle: cálculo o medición
Este es un punto clave. La impedancia del bucle (Zs) se puede establecer de dos formas:
- Calcular. Introduce la impedancia de la red hasta su cuadro. La calculadora añade automáticamente la impedancia de su cable (basada en la longitud, sección y temperatura del cobre a 70 °C). Este es el enfoque de diseño. El resultado se compara directamente con el límite U₀/Ia.
- Medido. Usted introduce un valor real medido con un instrumento en el punto de consumo final. Como esta medida se toma con el cable en frío (aprox. 20 °C), la norma impone un límite más estricto: 2/3 de U₀/Ia, para compensar el calentamiento que se produciría durante el cortocircuito. ¡La diferencia en los límites es drástica! (Por ejemplo, en curva B16, el límite calculado es 2,875 Ω, pero el medido es 1,92 Ω).
Control deslizante de corriente y zonas de color
La barra debajo de la intensidad de carga (Ib) refleja el estado de la línea mediante colores:
- Verde: Régimen normal. Ni el magnetotérmico ni el cable están sobrecargados.
- Azul: El cable ya sufre sobrecarga, pero el magnetotérmico todavía no lo detecta. Esta franja aparece solo si se ha seleccionado un calibre demasiado alto. Jugar con el deslizador en esta zona es muy instructivo para comprender la regla de coordinación.
- Amarillo: Actúa el disparador térmico. Desconectará la línea en un rango que va desde segundos hasta horas.
- Naranja: Zona de incertidumbre del electroimán. El dispositivo PUEDE disparar instantáneamente, o PUEDE QUE NO. La norma admite ambas posibilidades.
- Rojo: Por encima del umbral magnético, el disparo instantáneo (en menos de 0,1 segundos) está garantizado.
El gráfico
A la derecha se visualiza la curva de disparo tiempo-corriente trazada rigurosamente según los puntos de control de la norma.
El elemento más valioso aquí es la curva discontinua azul, que marca el límite térmico de su cable (límite I²t). Si esta curva transcurre por encima del corredor de disparo del magnetotérmico, su cable está a salvo. Si las líneas se cruzan, el cable se fundirá ante ciertas corrientes de cortocircuito antes de que la protección pueda reaccionar (¡pruébelo asignando 1,5 mm² con una curva D25!).
Siete comprobaciones
Bajo los resultados se listan todas las pruebas normativas. Las marcas verdes indican conformidad; las cruces rojas detallan el fallo exacto.
1. Protección contra sobrecargas: Ib ≤ In ≤ Iz
2. Factor de disparo: I₂ ≤ 1,45 · Iz
3. Tiempo de desconexión: Zs ≤ U₀/Ia (en sistemas TN)
4. Caída de tensión admisible
5. Estabilidad térmica al cortocircuito: I²t ≤ k²S²
6. Poder de corte frente al cortocircuito esperado
7. Obligatoriedad de RCD (zonas húmedas o enchufes generales)
Resumen inferior
El último bloque redacta un informe compacto de diseño (ej. C25 · Cu/PVC 4 mm² · B2 · 20 m · 230 V · TN...) con todos sus cálculos intermedios. Haciendo clic en "Copiar" puede enviar los datos al portapapeles para pegarlos en su documentación técnica o justificación del proyecto.
En qué se basa el cálculo
Nuestra herramienta no hace estimaciones genéricas. Cada cifra se basa en una tabla concreta de un estándar armonizado de la Unión Europea (aplicable mediante IEC/HD a documentos nacionales como UNE, DIN VDE, etc.).
| Parámetro | Normativa | Tabla o apartado |
|---|---|---|
| Corriente base (Capacidad admisible) | IEC 60364-5-52 / HD 60364-5-52 / DIN VDE 0298-4 | Tablas 2, 11 etc. (Cobre, PVC 70°C, 30°C) |
| Factores de corrección (Temperatura, Haces) | IEC 60364-5-52 / DIN VDE 0298-4 | Tablas 17, 22, 28, B.52.14 |
| Protección a sobrecarga (I₂ ≤ 1,45 · Iz) | IEC 60364-4-43 / DIN VDE 0100-430 | Apartado 433 |
| Cortocircuito / Tiempo de corte (0,4s / 5s) | IEC 60364-4-41 / DIN VDE 0100-410 | Tabla 41.1 |
| Factor corrector para Zs medido (2/3) | DIN VDE 0100-600 | Apartado C.61.3.6.2 |
| Estabilidad térmica (I²t ≤ k²S²) | IEC 60364-4-43 | Ecuación con k=115 (Cu/PVC) |
| Límites de caída de tensión (3 % / 4 %) | DIN 18015-1 / DIN VDE 0100-520 | Parte 525 y Anexo G |
Dos aclaraciones sobre las convenciones
El bucle admisible se calcula estrictamente como U₀/Ia sin aplicar el coeficiente reductor Cmin (0,95) británico; nos hemos ceñido a la exigencia centroeuropea (DIN VDE 0100-410). De igual forma, el factor aplicado para medidas en frío emplea el 2/3 continental y no el 0,8 de BS 7671. La resistencia del conductor obedece a la norma IEC 60228 Clase 2, y no a la fórmula aproximada con γ = 56. Los cables multifilares reales poseen huecos de aire que incrementan mínimamente la impedancia frente a un bloque macizo; un dato vital en largas distancias.
Qué no hace la calculadora
Limitaciones de la herramienta: No abarca conductores de aluminio, aislamientos XLPE (90 °C), tendido subterráneo, cuadros de distribución principales, armónicos excesivos en neutro, selectividad aguas arriba con limitadores generales, AFDD (dispositivos de detección de arco), factores de simultaneidad ni zonas con riesgo de explosión. El espectro de aplicación cubre circuitos finales TN y TT.
Resumen breve
- El magnetotérmico protege el cableado, no el electrodoméstico. Procedimiento: el cable obedece a la carga, y el interruptor obedece al cable.
- La regla de oro inquebrantable: Corriente de trabajo ≤ Nominal del magnetotérmico ≤ Corriente admisible del cable. Ignorar el límite superior dejará a su instalación desprotegida.
- La curva de disparo (B, C, D) atiende a las corrientes de arranque o "inrush", no a la potencia base. Use B para viviendas e iluminación general, C como todoterreno, D únicamente para transformadores y grandes motores.
- En líneas kilométricas, el cortocircuito pierde fuerza resistiva cayendo a niveles incapaces de despertar el imán de la curva magnética. El magnetotérmico queda letárgico calentándose mientras el cable se incinera. ¡Revise siempre la impedancia de bucle!
- La barrera de caída de tensión (3%) suele agotarse mucho antes que cualquier crisis por temperatura. En los cálculos largos, este será su cuello de botella principal.
- Un cable incrustado en el yeso, envuelto con otros o expuesto a cuadros calurosos, pierde hasta más de un tercio de su tolerancia. Desconfíe de las tablas universales diseñadas para el aire libre.
- Cualquier cálculo online o formulario es orientativo. Los Reglamentos Electrotécnicos Nacionales (REBT, etc.) exigen mediciones físicas de verificación (Loop Impedance Tester) firmadas por un electricista homologado. Si cuenta con un medidor, pase la calculadora a "Medido" para contrastar el veredicto oficial con un margen exigente.





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